Sin zapatos, me hacían daño.
Miro al horizonte.
Tengo la mirada perdida en una puesta de sol que no aparece.
Ni aparecerá.
Mi alma gime cansada. No duele. Ni acabará.
Simplemente camino.
Ruidos de coches a mi espalda.
Cada vez más fuertes. Más agudos. Más palabras.
Me giro. Ahí no hay nada.
Mi rostro expresa calma. Mis ojos color miel están vacíos,
dormidos tras una noche apagada.
Unas vías de tren. Estaba exhausta.
De tanto caminar, de tanta nostalgia acumulada.
El viento susurra palabras, sin habla.
Olvida que estoy, como pluma, mecida en su almohada.
Y una canción de fondo, una suave nana,
duerme el latido del tiempo, al ritmo que funde mi llama.
Una llama de vida, que ha sido enfundada
en la pieza de tela que escondió la voz del alma.
Alma guitarrista, música liberada,
que corre por campos y nubes alcanza.

Música de vida,
que algún día fue amada
¿y yo? ¿quién soy yo?
El olvido. La nada.
CASI LLORO, es preciosisisisisisima ME ENCANTA ME REQUETENCANTA (SOY UNA PELOTA) TE voy a seguir "chica desconocida" :D
ResponderEliminarJajajajajaja ¡pues aquí tienes el resultado del aburrimiento en clase! Me alegro mucho de que te guste, chica diferente, y espero que también te gusten las demás entradas :D
ResponderEliminar